Prácticas educativas que hacen realidad la educación inclusiva y el aprendizaje socioemocional
26 septiembre, 2025

Portada de la cartilla: Mi Experiencia Cuenta 2024.

Día a día, los docentes del país enfrentan diferentes realidades en sus instituciones educativas y aulas de clase. Por ejemplo, la diversidad de sus estudiantes por sus orígenes, contextos, habilidades y distintas formas de aprender, los reta a crear estrategias que garanticen una educación inclusiva y un aprendizaje socioemocional. En este sentido, las experiencias de los docentes en el país son innumerables, pero siempre es posible destacar algunas de ellas y eso fue lo que hizo la Fundación Saldarriaga Concha.

En la cartilla Mi Experiencia Cuenta 2024. Prácticas educativas que hacen realidad la educación inclusiva y el aprendizaje socioemocional recopiló 17 experiencias, con el objetivo de convertirlas en inspiración para otros docentes e instituciones educativas de Colombia.

Una de las seleccionadas fue la de la docente Claudia Cecilia Vargas Daza, quien obtuvo resultados de inclusión y respeto a la diversidad en el aula al lograr que todos los estudiantes, incluidos aquellos con discapacidad, se sintieran comprendidos y valorados.

Su experiencia: ‘La escritura como herramienta para potenciar la inclusión’ surgió por la diversidad de su curso tercero B, conformado por 23 estudiantes. Entre estos estudiantes había cuatro con diversos trastornos de aprendizaje y discapacidades, como déficit de atención, hiperactividad, discapacidad intelectual y Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Isaac es uno de ellos. El niño, con 8 años y un diagnóstico de TEA, se convirtió en protagonista de la experiencia. La docente decidió leer una historia que motivara a los estudiantes a comprender el comportamiento del niño, dado que manifestaba dificultades para socializar con sus compañeros, y a la vez los animara a interactuar de forma diferente. La estrategia propició un cambio positivo en la actitud de los estudiantes hacia Isaac, pues se motivaron a investigar sobre el tema y a crear una historia colectiva titulada Nuestro amigo Isaac.

El proyecto tuvo un impacto significativo en la convivencia escolar al lograr una reducción de conflictos y una mayor aceptación de Isaac y de la diversidad dentro del aula. El proyecto no solo integró a este estudiante de manera efectiva, sino que también fortaleció las habilidades sociales y emocionales de los demás. “Esta experiencia de escritura colectiva permitió que mis estudiantes amaran compartir y respetar las diferencias, haciéndome sentir la maestra más orgullosa”, dice la docente.

Las dos grandes categorías de la cartilla

La cartilla se divide en dos grandes categorías: ‘Experiencias de Educación’ y ‘Experiencias de Aprendizaje Socioemocional’, las cuales se han desarrollado de manera interinstitucional, institucional y en el aula. La experiencia de la docente Claudia Cecilia es de aula, en la categoría Educación.

Con esta recopilación se demuestra que sí es posible garantizar trayectorias educativas para las personas con discapacidad y fomentar el desarrollo de competencias socioemocionales en el marco de la educación inclusiva. “Todas las experiencias que conforman esta publicación reflejan el compromiso y conocimiento de los educadores en Colombia, quienes, mediante prácticas educativas innovadoras, transforman la educación e impactan la vida de las comunidades educativas”, asegura Soraya Montoya, directora Ejecutiva de la Fundación Saldarriaga Concha.

Las experiencias fueron seleccionadas mediante la convocatoria de ‘Mi Experiencia Cuenta’, liderada también por la fundación, con el propósito de identificar, reconocer y divulgar iniciativas individuales y grupales de maestros, directivos, orientadores y docentes de apoyo que contribuyen a hacer realidad una educación para todas las personas en todo el país.

La convocatoria, realizada en el 2024, recibió 110 postulaciones provenientes de 23 departamentos y 59 municipios del país. Las 17 seleccionadas se desarrollan en municipios y ciudades de ocho departamentos.

Aquí una pequeña muestra de algunas de las importantes iniciativas que registra la cartilla:

Cultura escolar inclusiva – experiencia de educación institucional

En Villavicencio (Meta) está la Institución Educativa Colegio Técnico Francisco de Paula Santander con 755 estudiantes, de los cuales 15% tienen alguna discapacidad. Hasta 2018 dichos estudiantes fueron atendidos en aulas de apoyo. En ese año, con el objetivo de promover la inclusión, la institución realizó procesos de transición al aula regular lo que generó retos en la comunidad educativa.

La rectora, Sara Adriana Beltrán Acosta, decidió enfrentarlos con un proyecto que les permitiera desarrollar y consolidar una cultura escolar inclusiva, pues a través de un ejercicio de diagnóstico evidenció barreras actitudinales debido al desconocimiento sobre los estudiantes con discapacidad, lo que llevaba a que no todas las prácticas pedagógicas respondieran a la diversidad presente en el aula.

De esa manera, implementó diferentes talleres sobre toma de conciencia y diversidad que han permitido movilizar imaginarios y poner en acción estrategias que promueven la inclusión y la equidad en la institución educativa.

Maestros de la Institución Educativa Colegio Técnico Francisco de Paula Santander en una capacitación.

Entre los resultados obtenidos están la actitud positiva de los docentes hacia la inclusión, la mejora en la convivencia escolar y las trayectorias educativas completas.  “Hacer parte de esta cartilla es muy significativo porque es sentir que no estamos solos. Es una oportunidad para contar nuestra experiencia y aprender de otras. Necesitamos más instituciones que abran las puertas a estudiantes con discapacidad”, explica la rectora.

Estampando Saberes Diversos – experiencia de educación interinstitucional

El aumento en la deserción escolar de estudiantes con y sin discapacidad de décimo y once, de los programas técnicos que el Colegio Rodrigo Lara Bonilla (Bogotá) ofrece en alianza con el SENA, llevó a la docente Diana Matilde Forero Ciendua, junto a un grupo de compañeras, a cuestionarse sobre cómo favorecer la permanencia escolar y promover trayectorias educativas continuas, completas y de calidad para los estudiantes con discapacidad.

Manos de jóvenes estampando.

Las docentes identificaron que una de las posibles causas de la deserción era la falta de ajustes razonables que facilitara el aprendizaje y la participación de los estudiantes, de acuerdo con sus características individuales.

En este contexto, en 2022 nació Estampando Saberes Diversos, una alianza entre el colegio y el centro de formación CENIGRAF, que ofrece la formación de Auxiliar en Procesos Serigráficos. Este programa vincula a estudiantes de ocho instituciones educativas públicas de Ciudad Bolívar, a través de una educación inclusiva que fortalezca habilidades y capacidades personales, así como competencias profesionales y laborales.

“Compartir esta experiencia permite que muchas instituciones se animen a tocar puertas para generar procesos educativos inclusivos y fomenten formación técnica para fortalecer proyectos de vida”, afirma la docente.

‘Siento, expreso y actúo acertadamente’ – experiencia de aprendizaje socioemocional de aula

El frasco de la felicidad, la botella de la calma, el dominó de las emociones y las lecturas y producciones escritas sobre emociones fueron algunas de las estrategias del proyecto ‘Siento, expreso y actúo acertadamente’, implementado por la docente Luz Estella Valencia Ortiz en la Institución Educativa Santa Rita (Caldas) para fomentar el desarrollo de competencias socioemocionales en estudiantes de secundaria. 

Esto con el fin de promover la convivencia positiva e inclusiva, con especial atención a los estudiantes con discapacidad.

La experiencia también incluyó talleres sobre emociones, el concurso ‘La Foto Final’ y un controlador de emociones. Como resultado, mejoró la relación entre los compañeros, los estudiantes desarrollaron mayor seguridad en sí mismos, respeto y empatía y se evidenció una mejoría en la parte académica y en la resolución de conflictos. Además, se han evitado deserciones o traslados motivados por bullying, discriminación o intolerancia hacia estudiantes con o sin discapacidad. Los estudiantes con discapacidad también se han convertido en líderes dentro de la institución educativa.

Correo de la amistad, estrategia educativa con imágenes pegadas en la pared del aula de clase.

“El papel siempre estará unido a los más hermosos recuerdos que se han vivido en esta experiencia. Contar con la maravillosa posibilidad de que ‘Siento, expreso y actúo acertadamente’ esté en la cartilla, me llena de orgullo al saber que, a través de ella, podrá llegar a otros lugares, a otras escuelas, a otros maestros que, como yo, aman su vocación y día a día luchamos por construir un mundo donde niños, niñas y jóvenes sean inmensamente felices, gracias al manejo adecuado y acertado de sus emociones, sin discriminación alguna”, dice la docente.

‘Puentes de resiliencia: construyendo caminos en la diversidad’ – experiencia de aprendizaje socioemocional institucional

La Institución Educativa Escuela Normal Superior Nuestra Señora de la Candelaria (Caldas) atiende alrededor de 800 estudiantes que, en general, son respetuosos y tienen múltiples valores. Sin embargo, las directivas evidenciaron la necesidad de abordar la baja tolerancia a la frustración de niñas y niños, así como la falta de herramientas para fortalecer esa resiliencia y gestionar la diversidad. Comprendieron que tanto los padres de familia como los docentes requerían una estrategia pedagógica para crear un clima escolar inclusivo, que respondiera a las necesidades individuales, tanto emocionales como académicas.

Grupo de niñas y niños en mesa redonda con una maestra.

Para atender esta necesidad, la docente orientadora Erika Lorena Arango Aristizábal implementó, junto a una compañera, la experiencia ‘Puentes de resiliencia: construyendo caminos en la diversidad’.

Esta incluye estrategias como ‘Utilizando la gran voz’, que les enseña a los estudiantes a respetarse a sí mismos, valorarse, establecer límites, identificar emociones y situaciones incómodas y comunicarse de manera asertiva. A través de esta herramienta, los estudiantes aprenden frases como: «no más», «para», «no me gusta», «así no»; así mismo, comprenden cómo respetar los límites de los demás.

Gracias a esta y otras estrategias fue posible observar un mayor compromiso con la diversidad y la equidad, el desarrollo de nuevas habilidades y un aumento significativo en la autoestima y confianza de los estudiantes. Hechos que se vieron reflejados en su participación activa y en un mejor rendimiento académico. Además, la incidencia de casos de bullying disminuyó gracias a la gestión emocional, que ha promovido la resolución asertiva de conflictos.

“La posibilidad de poder compartir lo que hacemos por medio de la cartilla para que se pueda replicar, me parece muy enriquecedor, me llena de orgullo y felicidad”, expresa la docente orientadora.

Los detalles de las 17 experiencias pueden ser consultados en la cartilla dando clic aquí.