Desde la perspectiva del desarrollo integral del ser humano, la educación no atañe solamente a la adquisición de conocimientos formales en distintas disciplinas, sino también a la formación y desarrollo socioemocional donde se vincula la resiliencia y su preparación para la vida y el ejercicio de la ciudadanía.
La educación emocional contribuye al ejercicio y cuidado de la salud mental, en tanto es un factor protector, pues promueve competencias socioemocionales y ciudadanas, capacidades resilientes y, además, busca mejorar la convivencia ciudadana, enfocada en la posibilidad de estar todos en el mismo espacio, es decir, de una sociedad inclusiva, este proceso involucra a la familia y a la comunidad y favorece la construcción de entornos garantes de derechos y promotores de ciudadanías en paz.
«3C – Conmigo, Contigo y Con todo – Resiliencia y Compasión como Camino a la Inclusión» es un modelo que se viene construyendo desde el 2015, producto de diferentes espacios de formación territorial en alianzas con diversas organizaciones que buscan promover y mejorar las condiciones de salud mental de las comunidades. Su aplicación ayuda a promover destrezas de resiliencia y compasión por medio de talleres que permiten acercarse a la empatía, la prosocialidad y da actividades prácticas para su implementación.
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