La sexualidad está viva. También en la vejez
Las canas cuentan historias.
Y las ganas también.
En Colombia, más de 14 millones de personas mayores de 60 años están redefiniendo lo que significa envejecer. Viven más años, con mayor independencia, participación y autonomía. Y dentro de esa vida activa, la sexualidad sigue siendo parte de su identidad, sus decisiones y sus vínculos.
Envejecer no significa renunciar. Significa transformar, adaptar y decidir.
La transformación demográfica del país nos invita a ampliar la conversación sobre bienestar, participación y derechos. Y dentro de esa conversación, la sexualidad ocupa un lugar fundamental: como expresión de autonomía, como parte del bienestar integral y como dimensión legítima de la vida en todas las etapas.
Hablar de sexualidad en el envejecimiento no es una provocación. Es reconocer una realidad. Es permitir la conversación. Es garantizar derechos.
Las personas mayores tienen derecho a información, a educación sexual y al ejercicio pleno de su sexualidad. Este tema debe abordarse desde el bienestar, la participación social y la dignidad.
La campaña ‘Mis canas, mis ganas’ visibiliza cómo se vive, se transforma y se percibe la sexualidad en el envejecimiento en Colombia. Aporta evidencia, abre diálogos y apuesta por transformar imaginarios desde un enfoque de derechos.
Junto a Profamilia, entregamos al país la investigación “Percepciones de la Sexualidad en Personas Mayores”, la primera realizada en el país sobre este importante aspecto de la vida.
Porque la sexualidad no se jubila.
Se transforma. Y sigue viva.
| Lanzamiento de la investigación |
| La investigación |
‘Percepciones de la Sexualidad en Personas Mayores de Medellín, Montería, Manizales y Tunja’
| Artículos |
| Lo que dicen en la calle |
¿La sexualidad tiene edad?
| La sexualidad y la salud mental |
| Campaña ‘Mis canas, mis ganas’|








