Este año el ganador fue Carlos Eduardo Prieto Vera, un docente bogotano que ha trabajado a lo largo de su vida en el manejo de la pedagogía a través del arte y la lúdica. Desde muy joven descubrió que por medio del arte y el juego aplicado en el aula, se podía hacer del ambiente escolar algo más dinámico, constructivo, incluyente y diverso. “Siempre me he dedicado a trabajar metodológicamente para la primera infancia, descubriendo en el juego la mejor opción para conocer el mundo y hacer felices a los niños y las niñas, desde entonces he trabajado con muchos jardines” Afirmó Carlos Eduardo.
Entre la metodología utilizada por este docente, se encuentra como pieza fundamental lo que él denomina “El juego teatral y el juego musical como instrumentos para conocer el mundo y hacer a los niños y las niñas más felices, un espacio lúdico para crecer” Con este enunciado el docente postula un proceso pedagógico que hace uso estratégico de La Música, el Teatro, la Danza y las Artes Plásticas alrededor de una historia interdisciplinaria creada por los mismos estudiantes.
Dentro de su experiencia de atención a niños y niñas con discapacidad, Carlos se ha desempeñado como docente en diferentes instituciones educativas, una de de ellas es el jardín Infantil Párvulos en Bogotá, su trabajo allí ha sido amplio en la inclusión educativa de niños con discapacidad, ha podido mostrar que su estrategia pedagógica y metodológica funcionan como apoyo a la inclusión de los más de 13 niños con necesidades educativas especiales, que están incluidos en los diferentes niveles de esta institución.
Carlos, al igual que los anteriores docentes ganadores de este premio, irá a Canadá a hacer una pasantía para conocer maestros y estrategias educativas enfocados a la inclusión en el aula.